Dos músicos, uno yanqui y el otro islandés, tuvieron su gran momento cuando en la
década del 80 hicieron diez conciertos consecutivos en el estadio Velez Sarfield.
El dúo se separa tras perder un juicio por plagio con Bono.
Sin sus mansiones, sus autos y sin sus instrumentos, toman su propio camino viviendo de
las limosnas de la gente.
Se encontraron en la Argentina y decidieron volver con todo. Aunque venidos a menos,
nos entregarán sus canciones en el Teatro Mandril pese a las quejas de los muchachos
de U2.