Un payaso y malabarista al viejo estilo de los circos europeos, con una estética despojada y sencilla, vive su fantasía con gran intensidad.
De su inmensa valija antigua y curtida extrae objetos convirtiendolos en seres mimosos y obedientes que esperan a jugar.
Ajeno a las palabras, nos presenta pequeñas historias tejidas con un hilo; la música y su relación con esos objetos, que tienen vida.
Utiliza la actuación, el humor físico, excéntricos malabares, y una gran destreza en la manipulación de diversos objetos invitando al público a la ternura y la risa.